Machistas categorizaciones
Escrito por admin el 11 agosto 2010 – 7:01 am -Las tratan de “mija”, de vos, las ignoran.
Irmalicia Velásquez Nimatuj
09/08/10
En Guatemala las violaciones a los derechos humanos de los indígenas y las mujeres son cotidianas y cobardes; ocurren en hogares, calles, escuelas, instituciones e iglesias. Y lo lamentable es que la penalización casi no existe, por eso, se asumen como habituales. En ocasiones he sido testigo de cómo hombres profesionales, sin importar su origen étnico, se comunican con las mujeres, si ellas son profesionales, de una manera, pero si desempeñan actividades de rango inferior las tratan de “mija”, de vos, las ignoran o no les importan sus opiniones.
También he estado en colectivos en donde hombres profesionales gozan relatando chistes o anécdotas alrededor de las mujeres, que siempre resultan siendo las engañadas, infieles, idiotas, cómicas o locas. Al incorporarme a espacios laborales y sociales del país, estas actitudes me ofendieron y no entendía cómo nadie decía nada, por el contrario, gozaban de estos discursos vejatorios, que son machistas, sexistas y racistas, incluyendo a mujeres profesionales. Los más fastidioso era que en lugar de cuestionar, querían escuchar más de estas burlas.
Obviamente, esta es una sociedad enferma, sólo así se explica que poblaciones indígenas sean brutalmente discriminadas y aplastadas, pero que sus organizaciones no se levanten y demanden dignidad. Lo mismo ocurre con las mujeres, sin importar su condición de clase, de raza o su edad; guardan silencio ante atropellos públicos, a pesar de la diversidad de organizaciones de mujeres en el país, muchas con larga trayectoria.
Escribo esto por las lujuriosas declaraciones del presidente de la Corte Suprema de Justicia, Erick Álvarez, a quien le piden que renuncie por acusaciones de nepotismo y corrupción, pero en una maniobra torpe, unió a sus declaraciones de que no dimitirá, referencias al viaje que realizó a Brasil, diciendo: “Si hubiera ido con una mujer gorda y fea, los medios no hubieran dicho nada, pero como fui con una muchacha delgada y guapa, me han desprestigiado por un mes”. Estas expresiones no son argumentos para no irse, son vergonzosas, machistas y ofensivas categorizaciones de las mujeres.
Lo trágico es que provienen del Presidente de la CSJ, que representa a uno de los tres pilares que sostienen el sistema democrático. Ante esto pregunto: ¿Por qué el Congreso eligió para esta responsabilidad a un abogado machista, que además, encabezó diligencias de titulación supletoria de terrenos comunales en San Marcos?
Fuente: El Periódico.com.gt
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