Leve dignidad
Escrito por admin el 26 julio 2010 – 7:15 am -Una leve dignidad emergió, dos ministros votaron en contra.
Irmalicia Velásquez Nimatuj
¡Que escena más abominable!, digna de registrarse en la historia de la vieja y la nueva colonización. El presidente Álvaro Colom, su gabinete y alcaldes municipales se apersonaron en Santa Elena, Petén, para entregarle a la compañía francesa Perenco Guatemala Limited la renovación del contrato 2-85, que prorroga por 15 años la extracción de petróleo en el campo Xan, ubicado en el Parque Nacional de la Laguna del Tigre, al norte de Petén. Al acto no faltaron los incondicionales, quienes con crasa ignorancia, se desvivieron en agradecimientos por el “desarrollo” que Perenco y el Gobierno les han ofrecido.
El Presidente declaró que las municipalidades de Petén recibirán Q55 millones de las regalías. Lo que no dijo es si serán anuales, pero si lo fueran le tocará a cada una de las 12 municipalidades Q4.5 millones, con ese monto ¿qué inversión podrían lograr? ¿Un mercado, asfaltar unos kilómetros, un salón comunal o apoyar la feria patronal? Este proceso muestra que con poco se compra a los alcaldes e incluso a la Federación Sindical de Trabajadores de la Silvicultura Madera, Medio Ambiente y Recursos Naturales; todos negociaron y a cambio de apoyo recibieron su parte.
A los alcaldes de Alta Verapaz ni se les informó si recibirán algo de las regalías, pero allí estaban ¡felices aplaudiendo la destrucción colectiva! Incluso el alcalde de Raxruhá declaró: “Nos vamos satisfechos. No es que no esté a favor de la ecología, pero en ningún momento he observado que el petróleo afecte los bosques”. ¿Y los daños irreversibles a la naturaleza en Rubelsanto, señor alcalde?, cuya explotación empezó en la década de 1960. A su alrededor el hambre q’eqchi’ es más severo hoy que antes de la apertura de los pozos I y II.
Los Q1,200 millones anuales que el Estado recibirá de Perenco, dijo el Presidente, se entregarán a los Consejos Comunitarios de Desarrollo de Petén. Estos Consejos, con una década de existencia, han fomentado el clientelismo, la corrupción; utilizando a las mujeres, han respaldado decisiones adversas a las colectivas y debilitando el rol de las autoridades tradicionales.
Una leve dignidad emergió, dos ministros votaron en contra, el de Ambiente, Luis Ferraté y Gobernación, Carlos Menocal.
Y el ministro de Cultura, Jerónimo Lancerio, ¿dónde dejó su conciencia y su práctica indígena? y ¿dónde esta la autocrítica de los colectivos indígenas ante un hermano que firma la destrucción del humedal más importante de Mesoamérica?
Fuente: ElPeriódico.com.gt
Publicado por Artículos, Recursos Naturales | No hay Cometnarios »



