Universalidad de la cooptación

Escrito por admin el 12 julio 2010 – 8:53 am -

¿Cómo se construye un país digno?

Irmalicia Velásquez Nimatuj

No se puede descalificar asumiendo que Guatemala no ha intentado empujar procesos distintos en tiempos recientes, pero esos procesos –armados o no- en su mayoría han germinado fuera del Estado.  La dificultad radica en privilegiar pequeños procesos o cambios –muchos inconclusos- como el fin y no como el medio.  Al entrar en este confuso juego, sectores antes críticos y analíticos, se convierten en celosos guardianes del cumplimiento de las migajas que el sistema y las elites ceden.  Ese nuevo rol les impide percatarse que  exigir el cumplimiento de  endebles derechos, reduce o anula largas demandas.  Un ejemplo son los Acuerdos de Paz y cómo revirtieron las históricas demandas de los indígenas por derechos liberales.

Lo que no ha habido en Guatemala son procesos de cambio sustanciales –con excepción de 1944 a 1954 que a pesar de su fuerza transformadora, tuvieron límites para los indígenas-  que tengan relación con lo que los pueblos demandan apremiantemente.  El sistema necesita una severa revisión, porque sí ha dejado espacios de  trasgresión, ha permitido débiles reformas a ramas del Estado, pero esas reformas han facilitado la universalidad de la cooptación, por eso, ahora se cuestiona que la lucha se reduzca a demandar educación bilingüe intercultural, que es incapaz de alcanzar una cobertura nacional y ser de calidad, o promover desde algunas organizaciones y líderes ventanillas multiculturales o de equidad de género.  Pueden ser una opción y permiten abonar el camino, ¿pero cómo se alcanzan y se promueven cambios prominentes, que no tengan que somatarse diariamente con severas contradicciones, que sólo desmantelan lo caminado?

En medio de la complejidad y el desangramiento, ¿cómo se construye un país digno? ¿Cómo se deja de fomentar la presunción de que un solo pueblo o sectores privilegiados pueden transformar la realidad, que es cada vez más surrealista? ¿Por qué los pocos modelos propuestos sometidos a prueba,  una y otra vez, han dejado de ser atractivos para las mayorías? En los actuales tiempos, los pueblos viven una guerra silenciosa contra los fallidos procesos nacionales que son incapaces de satisfacer lo que ofrecen a los jóvenes y a las mayorías
¿En dónde hay que enfocarse? ¿Quiénes desechan la potencialidad de las experiencias diversas? ¿Por qué a sabiendas de las profundas diferencias, no se pueden crear o mantener los necesarios hilos de comunicación entre los pueblos?

Fuente: ElPeriodico.com.gt


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